Feliz hasta que fui a recoger al enano a la escuela infantil. Según salían los niños las profes contaban su día a día, “bien muy bien, con su mantita ha dormido muy buena siesta” “hoy genial, algo de mocos, pero mucho mejor que estos días, va remontando la semana”….hasta que salio J. La cara de la cuidadora le cambio, y lo primero que soltó fue un mal, hoy J fatal…..en un principio pensé que un virus mutante había inundado absolutamente su cuerpo de
Mi reacción en ese momento (y después) fue la de desesperación, me entro una congoja por todo el cuerpo que se me saltaron las lagrimas, y mi primera pregunta a la cuidadora de J, fue, ¿que estoy haciendo mal?, según ella nada, J es un niño de 15 meses con mucha fuerza, y mucha destreza, para bien o para mal, se apodera de los demás niños, incluso mayores que él. Y él es consciente de su poderío, y lo aprovecha. Digamos que a sus 15 meses es un matón (esto lo he añadido yo, me lo llega a decir su cuidadora, y me hubiera desplomado allí mismo). En su cole le van a poner limites, cuando hace algo así lo separan del resto y él pobrecito está un rato castigado en el rincón de pensar, viendo a los demás niños jugar, pero sin poder participar él. Espero que eso les funcione en el cole, pero estoy totalmente perdida en este tema, y confío en su cuidadora que lleva más de 20 años trabajando con niños. ¿Pero y en casa? ¿Cómo abordo esta situación?, como impide que le pegue a su primo 4 meses mayor que él (el cual ya ha recibido más de una vez) o a su prima que solo tiene 3 meses? Y lo que es peor, ¿Qué hago cuando esto ocurra? Hasta ahora le regaño, pero en cuanto algo no le cuadra ya ha sacado la mano a pasear otra vez…
En fin que desde ayer tengo una congoja por dentro que no me deja concentrarme en nada….y lo que es peor tampoco sé como abordar esta situación….